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¿En
que consisten las bajas concentraciónes de serotonina?
A diario son muchas las personas
que se paran agotadas después de una noche de
mal dormir, arrastrándose irritables a lo largo
del día, cediendo a la tentación de ingerir
azúcares y harinas que les hacen la carga todavía
más pesada. Son personas que suelen ir a los
médicos en búsqueda de las pastillas que
les quiten la depresión, el sobrepeso, las migrañas,
los dolores musculares, y que les hagan dormir.
Tal vez se sorprenda al saber que todas estas dolencias
en apariencia desconectadas, nacen de una misma y única
condición en la que se requiere equilibrar un
poderosísimo químico del organismo. Ese
químico es la serotonina, un neurotransmisor
absolutamente necesario para que su cerebro y su cuerpo
en general, puedan funcionar correctamente.
La misión de la serotonina, como la de cualquier
otro neuroquímico, es la de transmitir un mensaje
de célula a célula. Sin los adecuados
niveles de serotonina la señal no llega a la
velocidad deseable por el organismo.
La serotonina es el neurotransmisor “controlador”
del cerebro. Su función es regular importantísimas
funciones del sistema nervioso, tales como los movimientos
musculares, el estado de alerta, la actividad mental
y la habilidad para dormir.
Una dieta pobre en nutrientes, la falta de ejercicio,
la predisposición genética, y por sobre
todo el stress emocional, pueden robarle al organismo
la capacidad de producir la suficiente serotonina como
para cumplir con su demanda, lo que eventualmente degenera
en depresión, obesidad, insomnio, migrañas
y fatiga crónica. Condiciones todas que forman
parte del denominado Síndrome por deficiencia
de serotonina.
¿Cómo
comienza el cuadro?
Primeramente usted no duerme bien
por lo que no llega a la fase cinco del sueño,
o fase REM (rapid eye movment). En esta fase, ausente
en usted, el organismo produce su mayor cantidad de
hormona de crecimiento. Esta hormona se encarga, entre
otras cosas, de reparar el desgaste muscular sufrido
durante las horas del día, además de mantener
la tonicidad de los vasos arteriales que irrigan el
cerebro. Al no producir suficiente hormona de crecimiento,
eventualmente comenzará a experimentar ansiedad,
dolores musculares (sobre todo en la espalda), y a sufrir
de migrañas y/o depresión.
¿Cómo se pueden
conocer los niveles de serotonina de una persona?
Si el colesterol se mide
a través de un examen de sangre, podríamos
pensar que también la serotonina, ¿correcto?
Desafortunadamente no. En la actualidad no contamos
con un examen de laboratorio que sea accesible para
la mayoría.
Únicamente midiendo sus niveles en el líquido
cefalorraquídeo o indirectamente por su presencia
en las plaquetas sanguíneas podríamos
conocer sus concentraciones (medir los niveles de triptófano
como método indirecto no ha mostrado ser proporcional
a los niveles de serotonina en el cerebro). Sin embargo,
contamos con el mejor de los métodos que un médico
tiene para hacer un diagnóstico. El interrogatorio.
Si usted tiene insomnio, ansiedad, avidez por las harinas
o los dulces, y sufre de migrañas o depresión,
usted tiene bajos niveles de serotonina.
¿Por qué las personas con bajos niveles
de serotonina sienten deseos por ingerir harinas y/o
dulces?
Cuando ingerimos las harinas
o los azúcares, la serotonina aumenta fácilmente
sus concentraciones en el cerebro. Esto se debe a que
el triptófano logra penetrar la barrera hematoencefálica
muy fácilmente gracias a la mucha insulina que
se produce. En este estado, los aminoácidos que
compiten con el triptófano por el mismo objetivo
se desvían hacia los músculos y lo dejan
“sólo”, permitiéndole ingresar.
Tal cual lo explica Kathleen Des Maisons, experta en
nutrición adictiva, en su libro Programa de recuperación
del adicto al dulce (The Sugar Addicts Total Recovery
Program): “Es como si un grupo de fisicoculturistas
nunca dejaran al flaquito triptófano usar las
pesas del gimnasio (los otros aminoácidos son
más grandes que él). De pronto, una mujer
muy bella entra en la sala y todos los musculosos se
van hacia ella, dejando las pesas a la completa disposición
del pequeño triptófano. La insulina funciona
en el cerebro como una mujer bella”.
Sin embargo, este recurso es un falso levantamuertos.
Así como el alcohol, el cigarrillo y cualquier
otro tipo de droga, el azúcar sólo es
un estimulante que después deja a quien lo consume
peor que antes — gordo, triste y hambriento —.
¿Conclusión? Si usted tiene ansiedad,
insomnio, migrañas y/o depresión, es comprensible
que haya estado reponiendo su serotonina a través
de la ingesta de las harinas y/o los dulces. En otras
palabras, si se sometiera a dieta, vería empeorar
su insomnio, su depresión y/o sus migrañas.
Por eso es fácil que rompa las dietas. Porque
siente que su cuerpo le pide regresar a sus carbodrogas
con las que siempre se alivia el síndrome de
por deficiencia de serotonina.
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