Bienvenido/a:   
Finalmente te decidiste. Ya no tienes qué ponerte porque nada te queda y sabes que con 10 kilos menos tu vida sería distinta. Sales y compras tu pan integral, el pollo deshuesado y varios potecitos de yogur light. Es el día perfecto —es lunes— y todos en tu casa están avisados. Nada de: “sólo pruébalo” o “un poquitico no va hacer nada”. Esta vez va en serio. Vas a hacer dieta

Llega el viernes y te sientes orgulloso de ti mismo. Son cuatro días y te has mantenido incólume, sólo que no has podido sacar una cosa de tu mente: el dulce. Un taquito de chocolate arreglaría el problema —piensas—, así que vas de paseo y... ¡Upss! Te saliste de la dieta y, lo que es peor, no pudiste parar.

Te ha sucedido, ¿verdad? Pero, ¿por qué? ¿Qué es lo que no podemos dominar?
Para controlar la adicción al dulce por bajos niveles de serotonina lo mejor
es comer alimentos cargados de triptófano, como la carne de res y de pavo.