Tome
el ejemplo de Alfredo. Ex modelo de pasarela y actual
empresario. Engordó vertiginosamente después
de su matrimonio por lo que visitó innumerable
cantidad de médicos sin que le calmaran su ansiedad.
"El último me refirió a un psicólogo
para que me enseñara a controlar las emociones...,
pero ese no era mi problema. Mi problema era que después
de dos semanas en dieta, el cuerpo me pedía las
harinas... estaba considerando operarme el estómago".
Hoy tiene 52 kilos menos y una vida feliz.
Toma GABA y L-Glutamina -dos nutrifármacos que
usted también conseguiría en cualquier
tienda naturista- y que le hicieron perder su "ansiedad"
por el pan.
¿Y el caso de Irene? Su madre estaba desesperada:
"Se la pasaba comiendo escondida... ya no sabía
qué hacer".
Con tomar Acido Alpha Lipoico, Irene superó su
adicción al dulce y comenzó a perder peso.
Tenía hiperinsulinismo, una condición
que aunque su médico se la había diagnosticado,
nunca llegó a indicarle tratamiento porque "con
sólo hacer dieta se quita". Por cierto,
Irene es la paciente que de no adelgazar desarrollaría
una personalidad sumisa para ganarse la amistad de sus
compañeras o, por el contrario, desafiante, para
ganarse su admiración.
¿Y Miguel? Un
hombre exitoso..., pero que por las noches no se controlaba.
"Me daba rabia que no se fueran de la cocina. Yo
siempre necesitaba volver a comer después de
la cena".
Miguel, como Irene, tenía hiperinsulinismo, pero
con el sistema nervioso sobreexcitado por el estrés
crónico del trabajo. Sus glándulas adrenales
estaban "agotadas" y sus niveles de noradrenalina
eran bajos. Miguel requirió tomar Alpha Lipoic
Acid y Tirosina para restablecer su bioquímica
y no requerir automedicarse con comida.
O Verónica. Que debía perder 20 kilos
para corregirse la eventración de una operación.
"O estaba o no estaba a dieta. Lo desesperante
era ver que quería, pero no podía. Vivía
con el enemigo por dentro".
Su cuerpo no producía suficiente serotonina.
Insomnio, dolores musculares, rigidez matutina, depresión,
migrañas, cansancio y mareos, además de
su comida emocional la ponían en evidencia. Nunca
antes escuchó hablar de fibromialgia, la condición
que explicaba su necesidad de automedicarse con "carbodrogas"
y con la que había vivido los últimos
anos. 5-HTP y Arginina cambiaron su vida.
Y, por ultimo, Gisel. Una joven entusiasta, pero con
muchos cambios de humor. No podía dejar el chocolate.
"Cualquier dulce, pero el chocolate era mi preferido...,
era como si se me bajara el azúcar". Gisel
sufría hipoglicemia reactiva. Al tomar L-Tirosina
ayudó a sus glándulas suprarrenales a
corregir la montaña rusa en la que vivía.
¿Qué le parece?
Todos sabían cuáles comidas engordaban
y ninguno "quería" hacer dieta, pero
todos querían cambiar. Al igual que usted, un
día se encontraron en la encrucijada del camino
y tomaron su más importante decisión.
Olvide su pasado... ¿Quiere
adelgazar?
Véase con el cuerpo que
siempre ha querido y en total control de la situación.
Imagine que cruza la pierna, que se agacha, que transforma
su futuro, que lo promueven, que juega con sus hijos,
que tiene mejor sexo, que se divorcia o que se casa.
Imagine que consigue novio, que gana más dinero,
que va a las reuniones, que rescata su pasión,
que flirtea con la gente, que no le duela la espalda,
que le gusta su trasero, que vuelve a ir a la playa,
que sale y entra con su hija, que no pelea con su esposo,
que alivia sus rodillas, que evita la operación,
que prolonga su vida, que ve crecer a sus nietos, que
hecha el tiempo atrás, que siente energía
extra, que sale embarazada, que se siente vital, que
lo intenta de nuevo, que sorprende a su ex, que se va
de viaje, que entra en cualquier silla, que siente que
vale, que lo hace a luz prendida, que ya no la aplasta,
que se quita la barriga, que vuelve a caminar, que no
"tiene que" agradar, que sube escaleras, que
viste de tacones, que descubre era mentira, que se cierra
los abrigos, que no tiene más migrañas,
que sale con amigas, que ve la menstruación,
que no le rozan los muslos, que recoge el jabón,
que no siente calor, que calla a su familia, que no
usa el color negro, que se siente más querida,
que se sube su autoestima, que ahora la respetan, que
carga a su hijo, que puede usar bikini, que se quita
la camisa, que no siente dolor, que rompe el círculo,
que no le dan más taquicardias, que quiere salir
en fotos, que baila como antes, que se quita los anillos,
que termina con la diabetes, que la llaman al cortejo,
que pierde el mal humor, que se cura la gastritis, que
no usa más la faja, que recupera su vida, que
se siente más ligera y que ya no vuelve a engordar
nunca más. ¿Que dice?
Ahora mismo, usted puede cambiar su futuro. Tome la
decisión. Usted no puede lograrlo solo, pero
sólo usted lo puede lograr.
Cuídese y hasta
pronto.
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